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Los grupos étnicos, calificados hace un siglo como "salvajes", son considerados por la constitución actual como comunidades culturales diferentes, y las personas que las constituyen, en consecuencia, tratadas como portadoras de otros valores, con otras metas y otras ilusiones que las tradicionalmente sacralizadas con el sello de occidente.



Corte Constitucional, Sentencia C-139 de 1996

Magistrado Ponente: Carlos Gaviria Díaz


Referenciado en Ariza, Libardo José
Derecho, saber e identidad indigena / Capítulo 6

Introducción

Comunidad Inga

En 1992, El Cabildo Inga de Bogotá fue reconocido oficialmente por la administración distrital de la ciudad, desde entonces, se viene posesionando, de forma continua, ante el Alcalde Mayor de Bogotá, D.C. El pueblo Inga de Bogotá fue uno de los pioneros en conseguir el reconocimiento de sus autoridades en contextos urbanos y más allá de su territorio tradicional.

Los Inga que viven en el Distrito Capital han logrado configurar una verdadera comunidad a partir del establecimiento de alianzas entre diferentes familias y al desarrollo de diferentes estrategias para trazar fronteras frente al iurraruna (no Inga). Su incursión exitosa en los contextos urbanos, en un principio se veía favorecida dada la enorme cantidad de conocimientos y saberes inherentes a su patrimonio cultural e intelectual y a su identidad étnica (claro reflejo de sus valores identitarios), entre otras cosas, pero principalmente por sus “redes de curanderismo”, por ejemplo, se dedican a la elaboración y comercialización de una gran variedad de productos naturales, todo con fines terapéuticos.

De esta manera los Inga al llegar a las ciudades no se vieron precisados a ocultar su identidad sino, antes por el contrario, a hacer ostentación de ella (a utilizar sus conocimientos con fines puramente sociales) y, en esa medida, su relación real o simbólica con su territorio tradicional se convirtió en una clave para su desempeño adecuado como médico tradicional. Aquí es importante precisar que al poner al acceso de los sectores populares de la ciudad una medicina natural, efectiva, eficiente, oportuna y barata los Inga están desempeñando una importante labor social como agentes informales de salud; y estos agentes se están integrando aún más en la sociedad por el hecho  de que: La casi totalidad de los Inga de Bogotá son bilingües del Runa Simi y del Castellano. 1
Considerando que “Según los datos que posee el Cabildo Inga de Bogotá la población Inga se aproxima a las 450 personas”. 2 Encontramos que aunque no es una gran cifra, esta minoría constituye una parte importante en los ámbitos social y económico, lo cual se fundamenta con la afirmación del Equipo de Trabajo Alianza Entrepueblos, en su trabajo “Hacia una ciudad intercultural. Visión panorámica de los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizal y rom que habitan en el Distrito Capital”:
“En los últimos años algunos Inga han venido ampliando la gama de productos que ofrecen, incorporando otros que poco tienen que ver con su sistema médico tradicional. Ello debido a la crisis por la que atraviesan debido al constante acoso de las autoridades contra los vendedores informales, sean estos estacionarios o ambulantes.”


1SANDRA SOLER CASTILLO. Bilingüismo y Actitudes Lingüísticas de la Comunidad Indígena Inga Ante el Español y el Inga. Trabajo de Grado. Facultad de Filología. Universidad de Barcelona. Barcelona. 2003. [63p.].

 2 FERNANDO URREA GIRALDO y FERNANDO PUERTO CHÁVEZ. Población Inga Residente en Siete Ciudades: Un Caso de Pobreza. En: Boletín Mensual de Estadística. No. 466. Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Bogotá, D.C. Enero de 1992.